Género del libro: Romance contemporáneo, friends to lover.
Número de páginas: 288
Estrellas: ⭐⭐⭐
Fecha de lectura: 4 Marzo 2026
Formato: Español
Sophie es una joven que está a punto de casarse, pero justo antes de la ceremonia descubre que su prometido le ha sido infiel… otra vez. En lugar de cancelar todo de forma tradicional, decide hacer algo impulsivo: contrata a un desconocido, Max, para que irrumpa en plena boda y exponga públicamente la infidelidad.
La escena resulta caótica pero liberadora. Sophie, lejos de sentirse devastada, disfruta la venganza y la sensación de haber recuperado el control. Max, por su parte, demuestra ser carismático, seguro y sorprendentemente bueno en ese tipo de situaciones.
Después de la boda, Max va a la habitación de Sophie a buscar el pago. Ella está con una amiga, tomando algo, y terminan los tres conversando. Cuando la amiga se va a dormir, Sophie y Max se quedan hablando hasta tarde y se llevan bastante bien.
Sophie considera que ser objetora es una forma de evitar que otras personas pasen por lo mismo que ella: casarse con alguien infiel sin saberlo.
Cuatro meses después, Max le escribe con una propuesta y le pide que se junten en un café. Allí le propone acompañarlo a una boda para irrumpir, pero Sophie se niega al principio, ya que no se siente capaz de hacer algo así. Sin embargo, Max le explica que el novio es conocido suyo y que se va a casar con una mujer que le es infiel y se burla de él. Además, le ofrece pagarle 4 mil dólares por ayudarlo.
Sophie finalmente acepta. La boda resulta exitosa aunque la novia termina golpeándola pero ella sabe de defensa personal y sale bien de la situación.
Sophie trabaja en recursos humanos, donde también trabaja su ex, Stuart. intenta ignorarlo , mientras también le intenta hacerle la vida imposible. No puede renunciar porque esta a punto de obtener un ascenso, pero en la empresa creen que o esta lista, ya que la ven estancada tras lo ocurrido en su boda. Para cambiar esa imagen, Sophie decide usar su cercanía con Max: suben fotos juntos y fingen llamadas frente a su jefe para demostrar que ya lo supero.
A Max también le beneficia este acuerdo, ya que sus padres, dueños de una gran empresa de construcción en Nueva York, no quieren jubilarse hasta ver que sus hijos han sentado cabeza.
Entre ellos comienza a surgir una atracción, por lo que Max decide dejar de hacer bodas, pero Sophie quiere continuar, en parte porque disfruta pasar tiempo con él. Cuando se besan por primera vez, Sophie le dice que fue el mejor beso porque lo vivió desde su propio placer, sin involucrar sentimientos. Esto molesta un poco a Max, ya que siente que ella minimiza la conexión entre ambos, aunque intenta entenderla.
A medida que pasan más tiempo juntos, se vuelven más cercanos. En una ocasión, salen a correr y se encuentran con Stuart en una cafetería junto a la mujer con la que engaño a Sophie, y Max lo intimida.
Viajan a Detroit para irrumpir a una boda y allí su relación da un paso mas intimo. Sophie insiste en que solo está explorando y disfrutando el momento, sin involucrar sentimientos, mientras que Max comienza a mostrarse más enganchado.
Luego de tener relaciones, deciden que no volverá a repetirse, ya que ambos están comenzando a involucrarse emocionalmente. A pesar de esto, continúan con la “amistad” para aparentar frente a los padres de Max y los jefes de Sophie, aunque en el fondo simplemente les gusta estar juntos. A partir de ahí, empiezan a tener distintas citas, como paseos en bote o salidas en bicicleta.
El roommate de Sophie, Larry, le comenta que un conocido necesita que alguien irrumpa en su boda, ya que sospecha que su prometida lo está engañando, pero no puede cancelar el matrimonio. Sin embargo, esta prometida resulta ser la ex de Max.
Cuando Sophie le propone el trabajo, Max se niega a hacerlo, pero no le explica la razón. Esto la afecta bastante, ya que es la primera vez que ella consigue un “encargo” y él lo rechaza.
Aunque Max dice que ya no está enamorado de su ex, tampoco quiere hacerle algo así, porque en el fondo no cree que ella sea una mala persona ni que esté engañando a su pareja.
Sophie decide hacer la irrupción sola. Aunque Max después le explica por qué no quiso participar, ella mantiene su decisión, ya que no quiere fallarle a Larry y siente que es lo mismo que han hecho siempre: evitar un posible mal matrimonio. Sin embargo, la insistencia de Max en negarse le genera inseguridades, ya que empieza a pensar que él aún siente algo por su ex, aunque él diga que no.
Sophie tiene la entrevista para su ascenso en el trabajo, la cual resulta bien. Max le propone celebrarlo en la noche, pero cuando vuelve a salir el tema de la irrupción, discuten y él termina diciendo que es mejor no verse, cortando el encuentro.
Esa misma noche, Max se junta con su ex y le advierte sobre la irrupción. Ella le confiesa que no está teniendo ninguna aventura, pero que sí le gusta otra persona y que tampoco quiere casarse, por lo que resolverá la situación.
Luego, Max va al departamento de Sophie para contarle todo y pedirle perdón, explicándole que sentía que era algo que debía hacer. En ese momento se le declara, pero Sophie, aún herida, le pide que se vaya.
Al día siguiente, Sophie está trabajando y Max sigue intentando pedirle perdón. En ese momento, recibe una llamada de un vecino que le dice que Larry ha sufrido un paro cardíaco y que está hospitalizado. Sin embargo, todo resulta ser una mentira: Larry finge el ataque, ya que en realidad estaba en la escalera del edificio besándose con el repartidor del supermercado.
Sophie va rápidamente al hospital, muy preocupada por Larry, pero al llegar se da cuenta de que todo fue una exageración. Larry le confiesa lo que realmente pasó y termina siendo una situación más bien incómoda que grave.
Aun así, este momento hace que Sophie baje un poco la guardia. Max también llega, preocupado, y aprovecha la instancia para volver a hablar con ella. Esta vez, Sophie está más tranquila y dispuesta a escucharlo.
Max le explica nuevamente sus razones, pero de forma más honesta, reconociendo que se equivocó al no confiar en ella desde el principio y al tomar decisiones por su cuenta. Le deja claro que no quiere volver con su ex y que lo que siente por Sophie es real.
Sophie, aunque todavía dolida, también reconoce que sus inseguridades influyeron en cómo reaccionó. Poco a poco, ambos logran entenderse mejor y bajar las defensas.
Finalmente, Sophie decide darle una oportunidad. Ambos admiten lo que sienten y dejan de esconderse detrás de excusas o acuerdos. Deciden estar juntos de verdad, no como parte de un plan ni por conveniencia, sino porque realmente quieren estar el uno con el otro.

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